QUÉ HACER EN MEDIO DE LA ANGUSTIA

No me cabe la menor duda de que todos pasamos por momentos de aflicción o de sombras a lo largo de nuestra existencia. A nadie se le ha dado el privilegio de pasar por esta vida libre de pruebas y necesidades. Todos, tarde o temprano, nos topamos con el inexorable muro de las decepciones y el dolor.

 

La pregunta es, ¿qué debemos hacer cuando pasamos por momentos de aflicción? ¿Qué dice Dios en Su palabra al respecto? Bueno, pues meditando en ello recordé un poderoso pasaje de la Escritura que me hizo reflexionar sobre este asunto. Se trata del segundo libro de las Crónicas capítulo 33 versos 12 y 13, el cual dice: “Pero cuando estaba sumido en profunda angustia, Manasés buscó al SEÑOR su Dios y se humilló con sinceridad ante el Dios de sus antepasados. Cuando oró, el SEÑOR lo escuchó y se conmovió por su petición. Así que el SEÑOR hizo que Manasés regresara a Jerusalén y a su reino. ¡Entonces Manasés finalmente se dio cuenta de que el SEÑOR es el único Dios! (2o de Crónicas 33:12-13 NTV)

 

No debemos olvidar que el reinado de Manasés no fue del todo bueno. Más bien el mismo autor de las Crónicas, haciendo un sumario de su reinado afirma: “Hizo lo malo a los ojos del SEÑOR y siguió las prácticas detestables de las naciones paganas que el SEÑOR había expulsado de la tierra al paso de los israelitas.” (2 Crónicas 33:2)

 

Así que las graves aflicciones por las que estaba pasando no eran gratis, él mismo las había ocasionado. Pero lo interesante de todo es que, a pesar de esta penosa condición, hizo lo correcto. Hizo lo que nosotros debemos hacer cuando pasamos por penas o aflicciones, ya sea provocadas por nosotros mismos, o como resultado del mundo caído en el que vivimos: “Buscó al Señor y se humilló con toda sinceridad”. ¿Qué hacer cuando pasamos por tiempos difíciles? La respuesta es buscar a Dios con todas las fuerzas de nuestro ser. El resultado para Manasés fue maravilloso. Dice la Palabra de Dios que el Señor lo escuchó y se conmovió con su petición.

 

Así que, toma unos minutos ahora mismo para buscar el rostro de Dios. Deja de hacer lo que estas haciendo y refúgiate en el Señor. Seguro en Su amor y misericordia te responderá.

 

En el inalterable amor de Jesús,

Pastor Luis Gabriel César I.

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